Entradas con la etiqueta ‘humor’
Fábulas actualizadas
Seguramente usted ha leido o escuchado hablar de la fábula de la Cigarra y la Hormiga, bueno, navegando por Internet me encontré con las DOS versiones de esta fábula, la Clásica y una actualizada que tiene lugar en nuestro querido México, cualquier parecido con la realidad de nuestro país, es totalmente intencional.
VERSIÓN CLÁSICA
La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante.
Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno.
La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, bailando y jugando.
Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera.
La cigarra, tiritando, sin comida y sin cobijo, muere de frío.
VERSIÓN MEXICANA
La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante.
Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno.
La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, bailando y jugando.
Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera.
La cigarra, tiritando, organiza una rueda de prensa en la que se pregunta por qué la hormiga tiene derecho a vivienda y comida, cuando hay otros, con menos suerte que ella, que tienen frío y hambre.
La televisión organiza un programa en vivo en el que la cigarra sale pasando frío y calamidades, y a la vez muestran extractos del video de la hormiga bien calientita en su casa y con la mesa llena de comida.
Todo mundo se sorprende de que en un país próspero como el suyo dejen sufrir a la pobre cigarra mientras hay otros que viven en la abundancia.
Las asociaciones contra la pobreza, la APPO, la Sección 22 y la Comisión de Derechos Humanos se manifiestan delante de la casa de la hormiga y la grafitean.
Los periodistas organizan una serie de artículos en los que cuestionan cómo la hormiga se ha enriquecido a espaldas de la cigarra… e instan al público a opinar en sus encuestas telefónicas y on line, a través de una mañosa pregunta donde tienen qué escoger si son partidarios de la igualdad o de la discriminación. ( Como la “egoísta e insensible hormiga”)
Respondiendo a las encuestas de opinión, el congreso se pronuncia por una Ley sobre la igualdad económica y una Ley Anti-discriminación.
Los impuestos a la hormiga son elevados notoriamente y por si fuera poco, se le asigna una altísima multa porque no se hizo cargo de la cigarra, en el invierno.
La hormiga decepcionada, empaca y termina por irse a otro país, donde su esfuerzo sea reconocido y pueda disfrutar libremente de los frutos de su trabajo… donde no se le juzgue ni se le castigue, cuando tenga éxito.
La antigua casa de la hormiga se convierte en albergue social para cigarras que esperan a que alguien llegue a donarles el alimento y los recursos para sobrevivir dignamente.
Al gobierno se le reprocha no poner los medios necesarios. Los partidos proponen una comisión de investigación pluripartidista, que costará 100 millones de pesos.
Entretanto la cigarra muere de una sobredosis de holganza, comida y cerveza. Los medios de comunicación comentan el fracaso del gobierno para corregir las desigualdades sociales y la injusticia económica..
La casa termina siendo ocupada por una banda de arañas inmigrantes.
Al final, el gobierno se felicita por la diversidad cultural lograda en México
¿Qué es lo que vemos los mexicanos?
Quizá soy anticuado, quizá pueda sonar elitista, pero debo reconocer que encuentro de pésimo gusto la televisión abierta en nuestro país, salvo poquísimas excepciones, en su mayoría, series o programas extranjeros.
Veo con incredulidad como mientras en otros medios comunicadores como don Jacobo Zabludovsky se ofenden porque en los comerciales del IFE se usa la palabra “wey”, nadie haga siquiera un llamado de alerta a los horrendos programas, supuestamente “cómicos” que se transmiten en cadena nacional.
Ya desde hace años, comediantes como Jorge Ortiz de Pinedo tuvieron que recurrir al sexo y el albur como únicas formas de hacer reir al público mexicano. Es una lástima que uno de los mejores proyectos que le he visto desde que tengo memoria, Una Familia de Diez, no tuviera ni la difusión necesaria ni el impacto para quedarse en cadena nacional, y más bien, acabó exiliado en el horario de mediodía en un canal de cable. Y aún este programa, recurre a un lenguaje que hace no mucho tiempo hubiera sido considerado hasta de mal gusto en nuestro país.
Existe regulación sobre las frases que se pueden y no decir en televisión nacional, por eso algunos programas se transmiten únicamente en televisión por paga, pues su alto contenido de lenguaje soez es impensable para la cadena nacional. Sin embargo, nunca he sabido de un reglamento que limite el tipo de contenidos, y si éste existe, que se aplique siquiera.
Yo quisiera saber en qué momento los mexicanos permitimos que algo como esto:
Llegara a ser reemplazado por:
¿En qué momento creimos que los programas de concurso eran demasiado difíciles y aburridos y tuvimos que hacerlos “interesantes” gracias a lanzarle jitomatazos, basura o cualquier otra cosa a los concursantes mientras se les hacen preguntas de cultura general que cualquier niño de primaria sabría responder?
Lo más triste, ¿en qué momento llegamos a considerar esta BASURA un aporte cultural? Sería muy fácil levantar el dedo y señalar como culpables a las televisoras, lamentablemente, éstas sólo son un reflejo de lo que los mexicanos consumimos y pedimos. Lo que realmente me aterra es que una cantidad impresionante de niños y jóvenes están creciendo viendo este remedo de televisión, y crecerán creyendo que es normal, que el hecho de que una persona tenga problemas de dicción y no sea muy espabilada es un pase automático para volverla el centro de las burlas más crueles pero que “se valen” en honor a la “comedia”.
Quizá sí soy un anticuado, es posible que mentalmente ya envejecí más que mi cuerpo, quizá solo estoy siendo paranoico, después de todo, los mexicanos tenemos mucho acceso a otras formas de cultura, ¿o no? Prácticamente no leemos, y lo que leemos es igual de malo que la basura que vemos en televisión, si escuchamos música, más de la mitad de los mexicanos preferirá algo “norteño” o de banda, de preferencia algún “narco-corrido” a otro género musical.
¿Museos? No lo creo. ¿Teatro? A menos que algún actorcillo de estos de televisión se presente en un teatro, es muy raro que el mexicano vaya. ¿Cine? Si vamos al cine, normalmente será para ver la nueva película de Hollywood, casi ningún mexicano se permite ver una película que no contenga explosiones, disparos, violencia o sexo en cantidades industriales.
¿Qué cultura estamos creando los mexicanos? Ni siquiera nuestra raices indígenas, de esas que nos decimos tan orgullosos, nos preocupamos en conocer. Vemos como lo más normal encender la televisión, reirnos de las tonterias que nos dicen que debemos ver y dejar que la vida siga su rumbo. Es triste, pero los mexicanos somos los culpables del deterioro de nuestra cultura, y si no hacemos algo para evitarlo, cada día estaremos peor.
Puerto Escondido, MEXICO


